Morelia, Michoacán (OEM Infomex).- Hasta el momento, la comunidad de astrónomos a nivel mundial no tenía claro si el material emanado de las protoestrellas de baja y las de alta masa compartían la forma en la eyección, sin embargo los aportes del equipo del Instituto de Radioastronomía y Astrofísica (IRyA) de la UNAM Campus Morelia han brindado avances al respecto.
“Esto podría apuntar a una diferencia mayor en los mecanismos de formación de las estrellas de diferente masa”, dijo Carlos Carrasco González, líder del trabajo en ese instituto a través de un comunicado oficial.
Las protoestrellas crecen acumulando material de un disco que orbita muy cercano a ellas, y propulsan parte de éste en chorros perpendiculares a este disco. En las estrellas similares al Sol (es decir, con masas parecidas), estos chorros se vuelven angostos y delimitados (colimación).
Sin embargo, ya que las protoestrellas de masa alta son lejanas, no habían podido ser estudiadas con facilidad, es por eso que las nuevas imágenes obtenidas de la más alta resolución hasta el momento, mostraron detalles más finos que permitieron observar la región más interna del chorro.
En éstas, notaron que la mencionada zona cuenta con un tamaño similar al diámetro del Sistema Solar: “Es muy diferente a lo que usualmente se ve en los chorros de las estrellas de baja masa”, declaró la investigadora Adriana Rodríguez Kamenetzky.
Además, de acuerdo con Alberto Sanna, del Observatorio Astronómico de Cagliari, Italia, no solamente vieron un chorro, sino “un viento ancho que se origina cerca de la estrella, y luego el chorro altamente colimado más lejos”.
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Esto derivaría en dos posibles respuestas a la diferencia de los mecanismos de formación de las estrellas: la primera es que el chorro se vuelve angosto más lejos en estrellas jóvenes de más alta masa; la otra es que las estrellas jóvenes de alta masa no son capaces de producir el chorro colimado por sí mismas, por lo que sucede solamente cuando las condiciones físicas alrededor de la protoestrella restringen el flujo de material, a fin de volver el chorro más angosto.
Un artículo de investigación en el que participaron Carrasco González, Rodríguez Kamenetzky y Roberto Galván Madrid se publicará el 7 de junio en la revista especializada The Astrophysical Journal Letters.